martes, 1 de febrero de 2011

Nueva casa, nuevo vecino, nuevo sonido sorround.

De nuevo son las 4 de la mañana de un Martes y estoy despierta. Es la quinta noche en dos semanas que no puedo dormir. Perdón. Me corrijo: la quinta noche en dos semanas que me despierta el HIJO DE PUTA de mi vecino que no PARA de COJER a todo volumen.

Y no se que hacer. Ya le golpee un poco la pared para ver si le daba pudor pero creo que le entusiasmó un poco más que alguien lo estuviese oyendo. Enfermo. ENFERMO!

A VER SI DEJAS DE HACER RUIDO HIJO DE PUTAAAAAA
DEJA DE HACER RUIDOOOO
¿No entendes que tu cama está exactamente atrás de la mía. Y que el cabezal de TU cama golpea la pared que también es MI misma pared?
HIJO DE PUTA
MAÑANA MADRUGO YO. TENGO QUE TRABAJAR!

Y no es un golpecito nomas eh. No. Es una orquesta de golpes y gemidos y exclamaciones. Mucho mas de lo que jamas hubiese querido saber acerca de mi vecino.
Vecino que, dicho sea de paso, aparentemente es una maquina sexual que deja a las mujeres (en plural, porque estoy segura de que nunca es la misma) orgiásticamente incrustadas al cabezal...

Y que me despierta.

La vida sexual de mi vecino me quita el sueño.

No un chongo, novio, garche... No.

Mi vecino Metralleta.

Cartón lleno para el patetismo constante que es mi vida.

1 comentario:

  1. Preguntale la fórmula que ya la vamos a necesitar!
    Igual, para mi la única solución es tocarle el timbre y preguntarle si falta uno en el equipo. Imaginate, qué mejor que ir a trabajar después de eso!

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